Sesgo o bias del Pensamiento de Grupo

El dicho, dos cabezas piensan mejor que una, indica el poder del pensamiento de grupo. Tener a varias personas con distintos puntos de vista, permite que nuestras decisiones tengan más contexto y se vean menos afectadas por los sesgos a nivel individual. 

A simple vista, tener a más personas podría parecer que lleva a tomar mejores decisiones, pero la realidad no siempre es así. Porque el pensamiento en grupo no es únicamente una ventaja, sino también uno de los sesgos a los que nos debemos enfrentar, debido al efecto de la llamada prueba social.

La prueba social hace referencia al fenómeno por el cual, cuando estamos indecisos, tendemos a ver que hacen los demás e imitarles. De forma que ver que muchas personas responden de una forma a una situación, nos lleva a comportarnos de esa forma, aun sin saber si realmente es buena idea. Esto también lleva a que se acepten comportamientos más descuidados, o incluso criminales. Se ha visto que usar panfletos para reducir el consumo de drogas que mencionen cuantas personas lo hacen, no reduce sino que hasta aumenta la consumición.

El fenómeno por el cual la prueba social lleva a tomar malas decisiones en organizaciones, se conoce como sesgo del pensamiento de grupo.

Los problemas del pensamiento de grupo

Los errores del pensamiento de grupo se producen por dos razones.

1)Señales de información 

2)Jerarquías

Ambos factores dependen de la confianza dentro del grupo. En el caso de las señales de información, por prueba social, ver que otra persona en la que confiamos hace algo, nos lleva a pensar que es una buena idea. Las jerarquías actúan de la misma forma, solo que en este caso es confianza hacia la posición del líder o hacia la organización en si.

Estos factores son reforzados además de forma negativa, ya que en el caso de que todo el grupo decida hacer algo, si nos negamos, podemos temer a que se nos excluya del grupo, y nuestro cerebro esta desarrollado para temer la exclusión social. En el caso de las jerarquías, a veces se suplementan con castigos, lo cual hace que el efecto del pensamiento en grupo sea mas pronunciado en entornos de negocios.

Como resultado, trabajar en grupo puede causar los siguientes problemas:

Amplificación de las malas ideas

Efecto cascada, relacionado con el efecto anclaje, por el cual lo primero que oímos nos condiciona y lleva a que actuemos usandolo como premisa. Aun cuando no hemos confirmado su veracidad.

Polarización. En caso de que no haya cohesion en el grupo, puede producirse el fenómeno contrario que es la tendencia hacia los extremos. Si hay antagonismo a nivel personal en los grupos, podemos esperar que haya polarización

Tendencia a usar información que todos saben, en lugar de buscar la información que destaca de cada persona.

Amplificación de las malas ideas

 El pensamiento en grupo puede actuar como multiplicador de algunos de los sesgos cognitivos que vemos a nivel individual. En su libro, Pensar Rápido Pensar Despacio, el autor Daniel Kahneman nos comenta los siguientes sesgos:

La falacia de la planificación, asumir que podemos conseguir algo con menos tiempo, esfuerzo o inversión de la que necesitamos realmente.

Sobreconfianza, exceso de confianza en nuestras habilidades o las de otras personas, que lleva a que las predicciones sean erróneas.

Sesgo de representación, nos lleva a pensar que si dos fenómenos comparten alguna característica, es probable que compartan mas. Pero esto no tiene porque ser verdad.

Sesgo de costo hundido: Medimos mal la inversión real, tiempo, dinero, esfuero, que requiere una decisión. Tambien hace que nos cueste dejar la decisión a medias unicamente por cuanto hemos invertido en ello

Efecto marco, como se presente algo afecta a nuestra percepción de ello. El efecto Von Restorff es un tipo de efecto marco.

Se ha visto además, que cuanto más se repita cierto tipo de sesgo entre algunos de los miembros del grupo, más probable es que se extienda a todos los miembros del grupo. Las acciones de otros miembros les llevan a pensar que la acción, aun siendo errónea, es la correcta. Hay situaciones en las que incluso se imitan estos errores únicamente para no “ofender” a la persona que lo ha cometido.

Si los problemas a los que se enfrenta el grupo son “problemas eureka”, al explicar la respuesta, es fácil que todo el grupo la acepta, aún cuando actúan bias. Pero cuando se trata de problemas complejos, no es tan fácil.

Trabajar en grupos puede tener sus ventajas, ya que puede reducir el efecto de ciertos bias cognitivos.

Sesgo de disponibilidad, damos prioridad a lo que recordamos y asumimos que es correcto. El efecto de esta se puede reducir cuando se trabaja en grupos, porque cada persona tendrá algo diferente en mente. De esta forma podemos asegurar que se trabaja con muchas mas muestras.

Sesgo del egocentrismo: Exageramos la relevancia de nuestras opiniones y perspectivas.  Este es uno de los pocos que se ve reducido en contexto de grupos, siempre que no sea un grupo de personas con las mismas ideas y opiniones. 

Pero esto es siempre y cuando creemos sistemas para sacar partido a los grupos, en lugar de dejar que nuestras decisiones sean controladas por ellos.

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