La importancia de contexto

La lógica es una herramienta útil en la búsqueda de la verdad, siempre que el contexto. El término contexto puede significar varias cosas. Por ejemplo, en un experimento de genética para ver el efecto de ciertos genes, podría significar el efecto que tiene poner la planta en un medio con más o menos agua. En este ejemplo, el contexto solo hace referencia a las circunstancias externas, pero a la hora de tomar decisiones, el contexto también hace referencia a los límites de nuestro conocimiento en ese momento, nuestro estado emocional, y las circunstancias externas. 

Comprender los límites de la lógica nos permite determinar cuándo es apropiado usarla, y en este caso nos centraremos en lo que significa el contexto a nivel de la información que tenemos y nuestro conocimiento. Por ejemplo, los matemáticos usan la lógica para crear argumentos y demostraciones para probar la validez de una teoría o hipótesis. 

Esto implica dividir un problema complicado en enunciados más pequeños, normalmente conocidos como premisas. Luego, estas declaraciones se dividen una y otra vez hasta que el argumento llega a las unidades más simples posibles, o al menos, las que parecen serlo en ese momento. 

Y aquí es donde entra la limitación, sólo podemos saber lo que sabemos, y por lo tanto solo podemos sacar conclusiones de acuerdo a la información que tenemos. Esto puede parecer muy obvio, pero igual que la ley de identidad de Aristóteles y los objetivistas, saber que algo es algo y no otra cosa es imprescindible para entender los límites de nuestro conocimiento.

Por ejemplo, si sólo observamos el cielo unos cuantos días podríamos pensar que la trayectoria de los planetas es circular. Pero si entendemos que esto no es suficiente para sacar una conclusión y lo observamos día a día durante años, nos daremos cuenta de que hay puntos en los que parece que los planetas “no avanzan”, con bastante esfuerzo quizá nos damos cuenta de que siguen una elipse. 

Es difícil hacer esto en el día a día, y para la mayoría de situaciones sería un poco absurdo hacerlo, por eso es importante que tengamos en cuenta el concepto de riesgo. El riesgo en este caso, hace referencia a lo difícil que sería recuperarnos si tomamos la decisión equivocada. Por ejemplo, si estudiamos la probabilidad de que nos toque la lotería, nos daremos cuenta de que no es una buena inversión, pero como solemos gastar poco en ello, el riesgo asociado es bajo y no hace falta que dediquemos tanto a la decisión, es una que podemos hacer en parte a nivel emocional.

En cambio, si nos planteamos gastar miles de euros en comprar billetes nos daremos cuenta de que el riesgo asociado es demasiado alto, y que es una muy mala idea. Estos ejemplos demuestran el talón de Aquiles de la lógica: no es tan poderoso como la emoción, y es nuestro trabajo tomar las riendas cuando el riesgo es demasiado alto.

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